Es una realidad que las ferias libres deben adquirir herramientas competitivas para hacer frente al retail integrado, que hoy busca llegar con fuerza a los sectores populares y de menos ingresos. Sin embargo, las ferias libres siguen teniendo potencialidades que las hacen incomparables con los nuevos modelos de supermercados, hipermercados y pequeños almacenes en formato de supermercados que han proliferado en el último tiempo.
Fuente: La Nación, EMT. 11 de febrero de 2010
Por: Héctor Tejada, Presidente Asociación Nacional de Ferias Libres (ASOF A.G)
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La primera potencialidad de las ferias libres es su variedad y calidad en frutas y verduras, destacándose por sus precios que son más bajos en la línea hortofrutícola, comparado con los supermercados, en promedio en un 98%. Y esto no lo decimos nosotros, sino que lo indican las cifras semanales emanadas del Ministerio de Agricultura, a través de un sondeo semanal comparativo de precios. En el último se indica que, “a pesar de las disminuciones de precios observadas en el retail, el canal tradicional el lugar más conveniente para la adquisición de dichas frutas y hortalizas”.
Sin embargo, pese a que por tradición las ferias libres son el lugar de venta del 70% de frutas y verduras del país, en el último tiempo hemos debido abrir los ojos a brechas que el mercado abre y que se observan en las nuevas tendencias de consumo de los chilenos, sin perder nuestra identidad y tradición de 200 años de vida y siendo el lugar de encuentro popular de los chilenos. Según el estudio de LatinPanel del año 2009, productos como detergentes, pañales y otros artículos de aseo ha aumentado su consumo en las ferias. Por ejemplo, el gasto de pañales de los clientes en las ferias se ha elevado en casi un 30% en un año (2008-2009).
El consumo de los chilenos ha cambiado, dando preponderancia a productos como las bebidas no alcohólicas, representando un 20, 4% (según INE) de la canasta básica familiar. Ello da cuenta de la necesaria adaptación de nuestras ferias a las nuevas tendencias de consumo. Si bien es cierto siempre será la línea hortofrutícola nuestro fuerte, el que nos convierte en propulsoras de una alimentación saludable para la población, no podemos vendar nuestra vista a los productos que hoy los consumidores demandan. A ello debemos unir los cambios sociales, en especial la incorporación de la mujer al trabajo, un factor que también nos obliga a ofrecer ferias en horarios distintos, en que nuestras caseritas y caseritos puedan acudir y bajo formatos atractivos que faciliten la compra y el consumo, y que ya algunos de nuestros feriantes han incorporado, como pedidos a domicilio, por Internet y la venta de ensaladas embolsadas listas para ser consumidas.
En el marco de este esfuerzo por modernizar nuestras ferias, destacamos el apoyo del gobierno, dando continuidad al Fondo de Modernización impulsado por el Servicio de Cooperación Técnica (SERCOTEC), el que hoy forma parte del presupuesto nacional y que nos permitirá perfeccionar nuestras ferias y a nuestros comerciantes del país.












