Por Héctor Tejada, Presidente Nacional de la Asociación de Ferias Libres (ASOF A.G)
En varias noticias aparecidas recientemente en la prensa los representantes del gran comercio vaticinan que en un período de 10 años alcanzarán el 90% de las ventas minoristas (hoy es el 70%). Esta es una situación que nos debe preocupar y más que eso, impulsar a la acción y a la generación de un trabajo fuerte, organizado y rápido porque ya no podemos perder más tiempo.
En los 80, los supermercados alcanzaban el 29% de la facturación del negocio minorista, mientras que el comercio tradicional poseía el 71%. Actualmente las cifras se han revertido. Los supermercados crecen rápidamente a una velocidad de un supermercado cada tres días y de uno cada dos días para el 2011. ¿Por qué hemos dejado que los supermercados y el retail nos quiten espacio? ¿Por qué nos hemos quedado de brazos cruzados? ¿Dejaremos que esta situación continúe y alcance los niveles hasta que el gran comercio domine en su totalidad el mercado?
Ya no basta con los progresos alcanzados. Desde las ferias libres debemos levantar un trabajo sistemático, ordenado, disciplinado y basado en la organización de nuestros sindicatos asociaciones y agrupaciones para levantar un proyecto nacional político de defensa de nuestro gremio. Este proyecto debe rescatar las fortalezas de nuestro mercado, detectar debilidades y ver las maneras de superarlas. Esto implica responder rápido y creativamente frente a la demanda, innovar, pero por sobretodo desarrollar un número de comerciantes y de ferias capaces de producir el cambio. En eso hemos estado trabajando, en construir más y mejores ferias, en capacitar a nuestros feriantes, en la búsqueda de oportunidades de negocios, de alianzas comerciales, estrategias de desarrollo y generación de cooperación con las autoridades municipales y del Estado.
Hechos concretos como la tarjeta de beneficios “Club Mi Feria”, la compra asociativa de vehículos, alcanzar acuerdos comerciales obteniendo de los proveedores precios de mayoristas por compras minoristas, el mejoramiento del servicio que le entregamos a las caseras y caseros, mediante el uso de formas de pago como la tarjeta Red Compra y la nueva imagen de numerosas ferias son algunos de los logros obtenidos en este tiempo.
Nuestra meta en el mediano plazo debe apuntar a conquistar nuevos espacios de mercado. ¿Cómo detectar esos espacios? Desde ideas simples hasta más complejas. Desde investigar cuáles son los nuevos hábitos de consumo de los chilenos hasta tener una feria autogestionada con nuestra propia administración. Mejorar la presentación de los productos, darle un valor agregado a lo que vendemos, conseguir nuevos espacios para la instalación de nuevas ferias que se adapten al diseño urbano. ¿Por qué no tener una feria en las estaciones de metro más concurridas? ¿Por qué no usar parques y áreas verdes para la instalación de las ferias? ¿Por qué, en vez de vender papas sucias, no ofrecemos el producto pelado, cortado y listo para freír?
Debemos fortalecernos, organizarnos, planificar y activar al máximo nuestro olfato de comerciante, buscando nuevas oportunidades de negocios, que muchas veces están más cerca de lo que pensamos, en el día a día; sólo basta observar con detención.
La relación con las autoridades locales no debe estar ausente. Debemos reorientar el trabajo de las ferias libres y asociarlas a los departamentos de desarrollo productivo, instalando un concepto integral de desarrollo, económico, urbano y cultural. Una ordenanza “tipo ferias libres” también debe ser propuesta desde nuestro sector, que contenga una visión de desarrollo de nuestro servicio y que esté acorde a los requerimientos de la población en un trabajo conjunto con la Asociación Chilena de Municipios (ACHM).
Es imprescindible gestar un plan de formación de nuevas ferias, más pequeñas, ecológicas, con feriantes que posean un nuevo “chip”, renovados, que desarrollen una visión comercial y que entiendan que el cambio debe ser rápido, riguroso y, por sobretodo, basado en la organización de nuestro gremio sin excepción alguna. Sin la unidad difícilmente lo lograremos. Desde aquí en adelante este es el tema, ya que la inacción y el no ver lo que la competencia nos ha tirado a la cara, solo tendrá como explicación nuestra irresponsabilidad.












