Por: Héctor Tejada, Presidente ASOF
Respecto a la reciente incautación de 30.000 fármacos que SUPUESTAMENTE se iban a comercializar en ferias libres, como Asociación (ASOF A.G) nos oponemos a la venta de remedios con receta retenida en locales que no cuenten con las autorizaciones respectivas por el peligro que reviste la falta de control en su medicación y las consecuencias en la salud de las personas. Sin embargo, la venta de remedios que no necesitan una receta para ser expendidos es una realidad de nuestro Chile y ello es causa de que muchas familias no tienen los recursos suficientes para comprar a los precios de las farmacias establecidas y adquieren el producto normalmente por tira y hasta por cápsula. Asimismo, a ello se unen las enormes distancias que deben recorrer las personas para llegar a los locales de las farmacias, las que hoy no están insertas en barrios, sino ubicadas en los grandes centros urbanos.
Como bien es sabido, la norma del Ministerio de Salud prohíbe la venta de remedios con o sin receta médica en un lugar que no sea una farmacia establecida. Ello da muestra que las políticas públicas no consideran esta realidad y otras del mundo popular, y después se descarga la represión, que es como querer tapar el sol con un dedo.
Desde que el mercado farmacéutico se concentró en tres grandes cadenas (Salcobrand, Ahumada y Cruz Verde)- con el 93% total del mercado-, desaparecieron las farmacias de barrios en las poblaciones, emergiendo allí la demanda por los analgésicos de uso corriente como aspirina, anacín y tapsin, ampliamente publicitados por la televisión. Por tanto, la oferta no demoró en aparecer. La concentración del mercado farmacéutico, además, no bajó los precios de los remedios, inclusive actualmente sus gerentes están siendo juzgados por colusión.
Con estos argumentos no estoy abogando porque remedios genéricos, que no requieren receta se puedan vender sin el cuidado necesario, sino instando a que se genere un debate de mirada más amplia que apunte a la implementación de políticas públicas que integren la realidad social del país.
Publicada en La Nación on line












