Al principio, los locatarios no sabían si este feriado les iba a traer buenos resultados. Pero varios agotaron su stock .
Fuente: El Mercurio. 4 de abril de 2010
Tan bien les fue a las pescaderías y restaurantes del Mercado Central de Santiago, que el Viernes Santo en vez de bajar las cortinas a las 19 horas tuvieron que hacerlo después de las 21 horas. Los clientes sencillamente no paraban de llegar.
"Este año hubo mucho más gente, todos los locales estaban llenos. No sabíamos cómo iba a responder el público, y, finalmente, algunos locatarios tuvieron que cerrar antes porque lo vendieron todo; en algunos casos los ventas subieron 50%, en otros incluso se duplicaron", explicó Sergio Olivares, administrador del recinto.
Agregó que la marea de clientes comenzó el jueves en la tarde. "Ese día normalmente trabajamos hasta las 23 horas y terminamos cerrando después de la medianoche".
Sobre el alza de precios, que en las pescaderías llegó hasta el 30% respecto de un fin de semana normal, Olivares dijo que ello se explica por los altos costos con los que han operado los proveedores, como el Terminal Pesquero de Santiago o las caletas del sur del país.
Augusto Vásquez, dueño del restaurante "Donde Augusto", dijo que sólo el viernes atendió a cerca de 4.000 clientes; según él, una cifra superior al mismo feriado del año pasado.
"Si normalmente compro el kilo de merluza a $800, para esta fecha tuve que pagar cerca de $2.000 por el mismo producto", afirmó Vásquez.
Respecto del efecto del sismo y del maremoto sobre la distribución de los productos del mar, Olivares dijo que "al principio hubo algunos retrasos en el transporte y en la logística debido a los problemas de conectividad en el sur, pero con el pasar de los días eso se normalizó porque la gente salió a pescar".
Destacó además que hasta ayer no ha habido problemas sanitarios ni de intoxicación.
60
restaurantes y 40 pescaderías hay en el Mercado Central.
Varios de ellos tienen más de un local, como Donde Augusto, que abarca el 20% de los negocios.
3.000
visitantes llegan hasta el recinto en un día normal. El viernes, sin embargo, llegaron cerca de 6.000 clientes. Y ayer se mantenía gran afluencia de público.
Fuente: El Mercurio. 4 de abril de 2010
Tan bien les fue a las pescaderías y restaurantes del Mercado Central de Santiago, que el Viernes Santo en vez de bajar las cortinas a las 19 horas tuvieron que hacerlo después de las 21 horas. Los clientes sencillamente no paraban de llegar.
"Este año hubo mucho más gente, todos los locales estaban llenos. No sabíamos cómo iba a responder el público, y, finalmente, algunos locatarios tuvieron que cerrar antes porque lo vendieron todo; en algunos casos los ventas subieron 50%, en otros incluso se duplicaron", explicó Sergio Olivares, administrador del recinto.
Agregó que la marea de clientes comenzó el jueves en la tarde. "Ese día normalmente trabajamos hasta las 23 horas y terminamos cerrando después de la medianoche".
Sobre el alza de precios, que en las pescaderías llegó hasta el 30% respecto de un fin de semana normal, Olivares dijo que ello se explica por los altos costos con los que han operado los proveedores, como el Terminal Pesquero de Santiago o las caletas del sur del país.
Augusto Vásquez, dueño del restaurante "Donde Augusto", dijo que sólo el viernes atendió a cerca de 4.000 clientes; según él, una cifra superior al mismo feriado del año pasado.
"Si normalmente compro el kilo de merluza a $800, para esta fecha tuve que pagar cerca de $2.000 por el mismo producto", afirmó Vásquez.
Respecto del efecto del sismo y del maremoto sobre la distribución de los productos del mar, Olivares dijo que "al principio hubo algunos retrasos en el transporte y en la logística debido a los problemas de conectividad en el sur, pero con el pasar de los días eso se normalizó porque la gente salió a pescar".
Destacó además que hasta ayer no ha habido problemas sanitarios ni de intoxicación.
60
restaurantes y 40 pescaderías hay en el Mercado Central.
Varios de ellos tienen más de un local, como Donde Augusto, que abarca el 20% de los negocios.
3.000
visitantes llegan hasta el recinto en un día normal. El viernes, sin embargo, llegaron cerca de 6.000 clientes. Y ayer se mantenía gran afluencia de público.












