Las zanahorias, plátanos y limones han alcanzado hasta el doble de su valor. Los comerciantes dicen que el alza se debe a las dificultades de traslado desde el sur y a una suerte de "sicosis" de un supuesto desabastecimiento que se instaló entre consumidores y proveedores.
Fuente: la Tercera. 7 de marzo de 2010
Los "caseros" de las ferias libres de frutas y hortalizas de Santiago dicen que luego del terremoto los puestos se colmaron de clientes que luchaban por aprovisionarse. "Compraban tomates de a cajas y papas de a sacos de cinco o 10 kilos. Salían con las bolsas llenas de cosas. Y yo pensaba, ¿cómo se van a comer todo eso?, porque era mucho y se podía echar a perder. Pero así, rapidito, se fue todo", recuerda Marta Robledo, desde su puesto en Estación Central.
Ayer, la situación era distinta: los precios que durante esta semana alcanzaron las frutas y verduras, llegaron a doblar las antiguas tarifas y alejaron así a la tradicional clientela de los mercados, que notoriamente se veían más despejados.
Leonardo Arenas tiene un puesto hace 10 años en Estación Central y afirma que esta es una de las mayores alzas de precios que ha visto.
"La zanahoria ha subido harto porque la traen desde Chillán y, como la cosa está complicada allá, no se ha podido traer mucho. Yo compraba sacos de 20 kilos por 8 mil pesos y ahora lo encontré a 15 mil pesos, por eso se vende también más caro", explica.
A ello, se suma además la condición de agricultores que, tras el terremoto, se han visto impedidos de trabajar y numerosos transportistas con dificultades para trasladar productos frescos desde el sur. "Se creó una sicosis de que podía haber una escasez. Eso fue bastante preocupante. Empezó el día lunes y se mantuvo hasta el miércoles, que empezó a decaer. El viernes ya se había normalizado la situación", dice Arturo Guerrero, relacionador público de La Vega central.
¿El resultado? El kilo de zanahorias, que hasta la semana pasada tenía un valor de 400 pesos, en mercados de Estación Central y Las Condes hoy bordea los $ 800. Algo similar ocurre con los limones, que se vendían a $ 600 por kilo. Hoy bordean los $ 900.
Los plátanos -fruto que según los feriantes fue uno de los más vendidos tras el terremoto- subieron de $150 a $450; el cilantro de $100 a $300 pesos el atado; y los porotos verdes, de $ 500 a $ 800.
"Antes la gente venía con tres mil pesos y se llevaba un pedido para toda una semana, pero ahora con esa misma plata apenas se lleva unos cuatro o cinco kilos de fruta y verdura", dice la feriante Mariana Aceituno.
Tomates, lechugas, manzanas, duraznos conserveros, uvas, porotos granados y choclos, son algunos productos que no han variado mayormente sus valores o que su alza tarifaria bordea los $ 100 pesos.
"Todo está más caro. Pero unas cosas más y otras menos. Lo que estoy haciendo es alterar la lista de compra y reemplazar los productos más caros por otras verduras más baratas", cuenta Roberto Sánchez.
Supermercados vuelven de a poco a la normalidad
Los días posteriores al terremoto fueron de locura en supermercados, minimarkets y panaderías. Pero poco a poco comienza a normalizarse la situación.
No obstante, en los minimarkets del sector alto de Santiago, los locatarios aseguran que los lácteos escasean. "No están despachando. No hay stock", afirma Mario Ríos, de OK Market.
En todo caso, las estanterías de los supermercados poco a poco volvían a llenarse de leche y sus derivados. "Los camiones nos están abasteciendo sin mayores dificultades. Estamos recuperando nuestros volúmenes", respondió Mariela Apud, del Unimarc de Tobalaba con Providencia.
En las cadenas, el abastecimiento de agua ya está normalizado pues, aseguran, guardaron en bodegas un importante stock.
Y en algunas panaderías estiman que los costos de la harina han subido en un cuatro por ciento ."He mantenido los precios y yo estoy asumiendo la pérdida. Y si siguiera subiendo la harina, voy a tener que aplicar un alza", expresó José García, de La Sevillana de Plaza Brasil.
Fuente: la Tercera. 7 de marzo de 2010
Los "caseros" de las ferias libres de frutas y hortalizas de Santiago dicen que luego del terremoto los puestos se colmaron de clientes que luchaban por aprovisionarse. "Compraban tomates de a cajas y papas de a sacos de cinco o 10 kilos. Salían con las bolsas llenas de cosas. Y yo pensaba, ¿cómo se van a comer todo eso?, porque era mucho y se podía echar a perder. Pero así, rapidito, se fue todo", recuerda Marta Robledo, desde su puesto en Estación Central.
Ayer, la situación era distinta: los precios que durante esta semana alcanzaron las frutas y verduras, llegaron a doblar las antiguas tarifas y alejaron así a la tradicional clientela de los mercados, que notoriamente se veían más despejados.
Leonardo Arenas tiene un puesto hace 10 años en Estación Central y afirma que esta es una de las mayores alzas de precios que ha visto.
"La zanahoria ha subido harto porque la traen desde Chillán y, como la cosa está complicada allá, no se ha podido traer mucho. Yo compraba sacos de 20 kilos por 8 mil pesos y ahora lo encontré a 15 mil pesos, por eso se vende también más caro", explica.
A ello, se suma además la condición de agricultores que, tras el terremoto, se han visto impedidos de trabajar y numerosos transportistas con dificultades para trasladar productos frescos desde el sur. "Se creó una sicosis de que podía haber una escasez. Eso fue bastante preocupante. Empezó el día lunes y se mantuvo hasta el miércoles, que empezó a decaer. El viernes ya se había normalizado la situación", dice Arturo Guerrero, relacionador público de La Vega central.
¿El resultado? El kilo de zanahorias, que hasta la semana pasada tenía un valor de 400 pesos, en mercados de Estación Central y Las Condes hoy bordea los $ 800. Algo similar ocurre con los limones, que se vendían a $ 600 por kilo. Hoy bordean los $ 900.
Los plátanos -fruto que según los feriantes fue uno de los más vendidos tras el terremoto- subieron de $150 a $450; el cilantro de $100 a $300 pesos el atado; y los porotos verdes, de $ 500 a $ 800.
"Antes la gente venía con tres mil pesos y se llevaba un pedido para toda una semana, pero ahora con esa misma plata apenas se lleva unos cuatro o cinco kilos de fruta y verdura", dice la feriante Mariana Aceituno.
Tomates, lechugas, manzanas, duraznos conserveros, uvas, porotos granados y choclos, son algunos productos que no han variado mayormente sus valores o que su alza tarifaria bordea los $ 100 pesos.
"Todo está más caro. Pero unas cosas más y otras menos. Lo que estoy haciendo es alterar la lista de compra y reemplazar los productos más caros por otras verduras más baratas", cuenta Roberto Sánchez.
Supermercados vuelven de a poco a la normalidad
Los días posteriores al terremoto fueron de locura en supermercados, minimarkets y panaderías. Pero poco a poco comienza a normalizarse la situación.
No obstante, en los minimarkets del sector alto de Santiago, los locatarios aseguran que los lácteos escasean. "No están despachando. No hay stock", afirma Mario Ríos, de OK Market.
En todo caso, las estanterías de los supermercados poco a poco volvían a llenarse de leche y sus derivados. "Los camiones nos están abasteciendo sin mayores dificultades. Estamos recuperando nuestros volúmenes", respondió Mariela Apud, del Unimarc de Tobalaba con Providencia.
En las cadenas, el abastecimiento de agua ya está normalizado pues, aseguran, guardaron en bodegas un importante stock.
Y en algunas panaderías estiman que los costos de la harina han subido en un cuatro por ciento ."He mantenido los precios y yo estoy asumiendo la pérdida. Y si siguiera subiendo la harina, voy a tener que aplicar un alza", expresó José García, de La Sevillana de Plaza Brasil.












