Fuente: El Mercurio. 24 de marzo de 2010
Lo anterior, en el marco de dos sesiones especiales realizadas ayer en el Congreso: a las 11 de la mañana, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, hizo una exposición sobre el costo, las medidas y el financiamiento post-terremoto.
Por la tarde, el titular de Hacienda, Felipe Larraín, entregó un nuevo balance -más preciso- con el catastro de daños. Según los cálculos de Hacienda, el daño en infraestructura pública suma US$ 10.582 millones, mientras que para los privados llega a US$ 10.357 millones (ver infografía).
El cálculo considera también la pérdida por concepto de menor crecimiento de la economía, que llega a US$ 7.606 millones, lo que equivale a cerca de un punto y medio de crecimiento menos para este año.
Todo esto totaliza sobre US$ 29.662 millones.
Según Larraín, existen seguros comprometidos por casi US$ 5 mil millones -tanto en el sector público como en el privado-, lo que reduce las necesidades de financiamiento.
Ante estas cifras, Larraín admitió que no será posible ni este año ni el próximo cumplir con la meta de balance estructural.
Tras su exposición hubo críticas desde sectores de la Concertación por la lentitud con la que el Ejecutivo está definiendo el tema fiscal.
Según el diputado (PS) Carlos Montes, sencillamente no existe un plan, agregando que es urgente que el Ejecutivo apure las definiciones en las medidas y su financiamiento.
"Hasta esta sesión no hay un plan y es fundamental para el diálogo. Hemos visto un cierto desorden de medidas que esperamos se vayan articulando más", señaló Montes.
El diputado (PPD) Ramón Farías agregó que no hay acciones claras. "No hemos tenido tampoco un plan concreto acerca de cómo, quiénes y cuándo asumirán esas tareas ni qué se va a ofrecer en concreto", aseguró.
En el Senado, las críticas fueron lideradas por el PS Camilo Escalona, quien agregó que preocupa la demora en las definiciones sobre temas tributarios y presupuestarios, agregando que los US$ 730 millones de recortes presupuestarios anunciados por el Estado son "insuficientes, considerando la magnitud de los requerimientos".
Por la tarde, el titular de Hacienda, Felipe Larraín, entregó un nuevo balance -más preciso- con el catastro de daños. Según los cálculos de Hacienda, el daño en infraestructura pública suma US$ 10.582 millones, mientras que para los privados llega a US$ 10.357 millones (ver infografía).
El cálculo considera también la pérdida por concepto de menor crecimiento de la economía, que llega a US$ 7.606 millones, lo que equivale a cerca de un punto y medio de crecimiento menos para este año.
Todo esto totaliza sobre US$ 29.662 millones.
Según Larraín, existen seguros comprometidos por casi US$ 5 mil millones -tanto en el sector público como en el privado-, lo que reduce las necesidades de financiamiento.
Ante estas cifras, Larraín admitió que no será posible ni este año ni el próximo cumplir con la meta de balance estructural.
Tras su exposición hubo críticas desde sectores de la Concertación por la lentitud con la que el Ejecutivo está definiendo el tema fiscal.
Según el diputado (PS) Carlos Montes, sencillamente no existe un plan, agregando que es urgente que el Ejecutivo apure las definiciones en las medidas y su financiamiento.
"Hasta esta sesión no hay un plan y es fundamental para el diálogo. Hemos visto un cierto desorden de medidas que esperamos se vayan articulando más", señaló Montes.
El diputado (PPD) Ramón Farías agregó que no hay acciones claras. "No hemos tenido tampoco un plan concreto acerca de cómo, quiénes y cuándo asumirán esas tareas ni qué se va a ofrecer en concreto", aseguró.
En el Senado, las críticas fueron lideradas por el PS Camilo Escalona, quien agregó que preocupa la demora en las definiciones sobre temas tributarios y presupuestarios, agregando que los US$ 730 millones de recortes presupuestarios anunciados por el Estado son "insuficientes, considerando la magnitud de los requerimientos".













