El bioclimatólogo chileno Fernando Santibáñez, experto en el tema, replica que un mayor tamaño no garantiza más y mejores frutos.
El cambio climático inquieta, pero también podría tener un lado positivo, según un estudio del Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales (STRI). Según el organismo, con sede en Panamá, el fenómeno puede contribuir a un crecimiento más rápido de los árboles.
Una combinación de factores, como el alza en las temperaturas regionales, la mayor concentración de dióxido de carbono (CO {-2} ) en la atmósfera y estaciones de cultivo más largas, podría explicar tal incremento.
"Desciframos cuál sería la tasa de crecimiento esperada para árboles en 55 lugares distintos, según las medidas de crecimiento de los últimos 20 años, y nos dimos cuenta de que las tasas de crecimiento anuales eran más altas de lo previsto en varios sitios distintos", sostuvo Sean McMahon, autor principal del estudio.
Los expertos recogieron los datos sobre el uso de la tierra, la temperatura y los niveles de dióxido de carbono atmosférico en bosques templados de todo el mundo, incluyendo Yosemite, en California; Yasuni en Ecuador, e Ituri en la República Democrática del Congo.
Fernando Santibáñez, doctor en bioclimatología de la U. de Chile, advierte que el estudio no toma en cuenta un aspecto clave, que es el tema de la fructificación. "Los árboles crecen para producir un follaje, ramas, pero también para dar frutos, y si bien es posible que con una temperatura más alta en climas más templados se produzca mayor crecimiento, no necesariamente habrá mayor fructificación. Es como las vacas, uno las cría para que den leche. Con los árboles igual; yo quiero que me den manzanas, uvas, y con niveles de estrés térmico un poco más alto no hay como tener más y mejor fruta", analiza.
Dice que en la fruticultura de clima templado, la temperatura fría juega un rol fundamental: "Si no hay suficiente frío en invierno, no hay buena producción de flores y buena cuaja de frutas".
En el caso de Chile, el calentamiento podría hacer aumentar el tamaño de los árboles, como dice el estudio, pero eso se verá condicionado por una disminución de las precipitaciones en la zona central. En Aysén sí podría haber mejor crecimiento porque habrá más lluvias, indica.












